Encuentren tiempo para leer en un día ocupado
La lectura compartida cabe en pequeñas pausas de la vida familiar; no tiene que convertirse en otra tarea exigente.

Una forma sencilla de empezar
Dejen un libro cerca de un lugar donde ya hacen una pausa, como la mesa del desayuno o un sillón. Un libro visible está más a mano.
Adáptenlo a su familia
Usen una señal flexible en vez de una duración fija: un cuento antes de dormir o una página mientras esperan. Los momentos breves suman sin presión.