Preguntas que dan vida a una historia
Una pregunta amable puede convertir un cuento en una conversación compartida. Invita a los niños a fijarse en los detalles y expresar sus ideas.

Pregunten qué observan
Empiecen por lo que tienen delante: “¿Qué ves aquí?” o “¿Qué parte te llamó la atención?”. Así el niño puede compartir sus propias observaciones.
Dejen espacio para imaginar
Preguntas como “¿Qué crees que podría pasar después?” invitan a imaginar sin convertir la lectura en un examen. Puede haber varias respuestas interesantes.
Escuchen antes de explicar
Denle tiempo para terminar su idea. Una pregunta como “¿Qué te hace pensar eso?” demuestra que sus ideas importan y puede abrir una conversación más rica.