Lleven la historia al aire libre
Cambiar de lugar puede renovar la lectura y conectar el cuento con el mundo que los niños ven a su alrededor.

Una forma sencilla de empezar
Lleven un libro ligero al jardín, balcón o un banco tranquilo. Dejen que el entorno entre en la conversación si algo les llama la atención.
Adáptenlo a su familia
No hace falta terminar el libro fuera. Unas páginas y después observar, escuchar e imaginar juntos puede ser suficiente.